¿Qué nombre le pongo a mi perro?

 

¿Y cómo se llama?… Burundanga

 

Es real. El nombre del perro de mi mejor amigo se llama Burundanga. En realidad es una ella, una teckel o salchicha y el nombre es mucho más largo que ella.

 

Claramente el nombre que le ponemos a nuestro perro es una elección personal, y cada quién sus gustos. A diferencia del nombre que le ponemos a nuestros hijos, al perro no le acarreará ningún tipo de trauma, ni le molestará que tan ridículo suene. Así que sí!… Podemos ponernos creativos.

 

No obstante, aquí algunas recomendaciones que vale la pena tener en cuenta a la hora de escoger el nombre para nuestro perro, porque al final de cuentas lo importante del nombre es que entienda que así se llama y que atienda cuando nos dirigimos a él.

 

  1. Trata de que el nombre sea corto.

Obviamente Burundanga ¡es larguísimo! Y al día de hoy ella se llama Búru.

El objetivo del nombre del perro es qué podamos comunicarnos con él y que cuando lo oiga nos preste atención. Así que ese sonido (el nombre) mientras más corto sea, mejor.

Lo ideal es que sea de una o dos sílabas para que sea mas fácil de recordar.

 

  1. Que sea fácil de pronunciar.

Por qué si no eres la única persona que va a interactuar con tu perro y los demás no tienen una buena pronunciación del nombre, tu perro no sabrá que se refieren a él y esto puede causarle confusión.

 

  1. No lo cambies.

Una vez que haya decidido el nombre de tu perro procura no cambiarlo ni usar diminutivos. Es importante que tu perro sepa que te refieres a él cuando lo nombras y mientras menos le compliques esta tarea es mejor.

 

  1. Trata de que el perro relacione su nombre con situaciones positivas.

 

  1. Llama a tu perro por su nombre cuando lo vayas a alimentar o a llevar a pasear y evita usar su nombre y enseguida la palabra “NO” o castigo.

 

De esta manera tu perro aprenderá pronto como se llama.